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Entrada · 2 semanas

Cuando dos informes dan dos cifras, nadie se fía de ninguna.

El diagnóstico de métricas deja en dos semanas las diez métricas con las que decide tu dirección con una sola definición, un dueño de negocio, un dueño técnico y cuadrando entre sistemas. Es la puerta de entrada a la gestoría de tus datos.

Lo que pasa cuando una métrica tiene dos valores.

No se defiende ninguna: se deja de confiar en las dos. La dirección deja de mirar ese KPI, empieza la búsqueda de culpables y cada área usa la cifra que mejor le viene. Se puede convivir con eso mucho tiempo. Lo que no se puede es construir nada encima, y menos un proyecto de IA.

Qué se hace en las dos semanas.

  • Elegimos con la dirección las diez métricas con las que de verdad decidís: ingresos, CAC, LTV, churn, margen, las que sean las vuestras.
  • Auditoría forense de cada una: orden de magnitud, la misma fórmula cruzada entre dashboards y sistemas, muestreo de tipos de dato e integridad de los cruces de tablas. Los errores que más cuestan son los que no lanzan ningún aviso.
  • Una sola definición por métrica, por escrito, con su dueño de negocio —quien decide qué significa— y su dueño técnico —quien responde de cómo se calcula—.
  • Una vista nueva: algo de tu negocio que hoy no estáis viendo, como dónde se escapan las ventas en el embudo.

La garantía.

Acabas con tus diez métricas con una sola definición, dos dueños y cuadrando, o seguimos trabajando sin coste hasta que cuadren.

La única condición es la que hace posible el resultado: que nombres a los dueños y que asistan a las sesiones. Sin dueños no hay definición que dure.

Con qué te quedas.

  • El diccionario de tus diez métricas: fórmula técnica, quién la usa y para qué decisión, frecuencia, criticidad y de qué depende.
  • La lista de errores encontrados, con su impacto y en qué orden se arreglan.
  • Un veredicto claro sobre qué iniciativas de datos o IA son viables hoy, cuáles requieren cimientos y cuáles conviene descartar.
  • Y si quieres que no vuelva a romperse, la opción de seguir con la cuota mensual. Si no, te lo llevas todo y lo ejecuta quien elijas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no cuadran las métricas entre departamentos?
Casi nunca es mala fe: es la distancia entre la definición de negocio y su implementación técnica. Se define el KPI, la query correcta sale difícil y se implementa la fácil; o cada área calcula con su fecha, su tipo de cambio o su idea de «cliente activo». Sin un dueño que lo impida, las versiones se multiplican.
¿Cuánto se tarda en definir los KPIs de una empresa?
Dos semanas bastan para diez métricas si hay una base de datos decente, dashboards ya en uso e implicación de negocio y del equipo técnico. Desde cero, sin arquitectura de datos, lleva más. Diez métricas son suficientes para empezar; treinta es el techo razonable.
¿Qué es un diccionario de KPIs?
Un documento vivo con cada métrica de dirección y, para cada una: la fórmula técnica, quién la usa y para qué decisión, cada cuánto se actualiza, lo crítica que es, de qué otras tablas depende y sus dos dueños. Muere cuando nadie lo mantiene, por eso va ligado a la cuota.
¿Y si nuestras métricas ya están bien?
Entonces el diagnóstico lo confirma por escrito, que también vale, y te llevas igualmente la vista nueva de tu negocio. La garantía es de resultado: acabas con tus diez métricas definidas, con dueño y cuadrando.